Pollo campero

pollo camperoMuy apreciado en San Adrián de Meder del que tengo referencia, quien lo preparaba con un pollo de casa ¡bien entendido!, un vaso de aceite, laurel, tomillo, clavo, sal y pimienta para macerarlo. Tomate, pimientos y vino tinto. Troceado el pollo en 8 trozos lo ponía a macerar durante media hora con los ingredientes indicados. Pasado el tiempo se escurría y se freía en la sartén hasta dejar el pollo bien dorado. Se retiraba y en la grasa sobrante freían tomate y pimientos cortados en trozos. Todo se hacía en cazuela de barro por su sabor casero. Por lo tanto, ponían el pollo frito con la salsa, añadían vino tinto y lo dejaban cocer a fuego lento durante media hora para servirlo a continuación.

La cría del pollo campero se basa en un sistema de explotación semi-extensivo con una alimentación fundamentada en dietas a base de cereales y sin aditivos. Esto supone una alternativa a la explotación del pollo industrial y se busca un producto más natural, más hecho y más sabroso aunque, lógicamente, más caro.

El pollo campero se diferencia del pollo industrial o parrillero en una serie de aspectos tales como:

    Morfológicamente se diferencia por el color de la pluma, al ser ésta de color rojo o caoba en el pollo campero. Con pigmentación amarilla de la piel.

    Es un ave de crecimiento lento y armonioso, basado en razas tales como: New Hampshire, Rhode Island Red, Bresse, Plymouth Rock Barrado, etc.

    Se explota en régimen de manejo semi-extensivo, con una edad al sacrificio mayor, lo que supone una carne mucho más “hecha” y de sabor más intenso.

    La alimentación es menos intensiva y más natural, lo que favorece el crecimiento lento de los animales.

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