El honorable Conde Odilo Estévez Yañez (I)

El honorable Conde Odilo Estévez Yañez

PUEBLO ENCANTO

El honorable Conde Odilo Estévez YañezEl honorable Conde Odilo Estévez Yañez

Para acometer la difícil tarea de escribir sobre la vida y la obra de nuestro “honorable conde Estévez”, acompañado espiritualmente por el común amigo Sancho Pancha, criado fiel de don Quijote de la Mancha, este a partir de 1.773, cuando por primera vez, Vicente de los Ríos “elogió el hecho histórico de Miguel de Cervantes” calificando al Quijote de “gloria del Ingenio Español y precioso depósito de la propiedad y energía del Idioma Castellano” y la relación simbólica que este tiene con “ Pueblo Encanto”.

Fue, pues, coger el espíritu de Sancho, para esta noble misión justificada, como se verá, más adelante. Por parte del que esto suscribe, un octogenario que en su etapa final, quiere dejar constancia del Conde Estévez, que, aunque no lo fuera, al no haber constancia de ello, sí podemos certificar, “haber vivido como conde”. Recreándose en su  “pueblo encanto”, donde vivió y murió en compañía de su esposa.

Así pues, con el espíritu de Sancho, que nos acompaña, llegamos al ayuntamiento que en su día fue de Freás de Eirás, nacimiento de nuestro honorable conde, fusionado con Villameá de Ramirás en 1.926 del priorato de Celanova, en la provincia de Ourense (España), donde aún se encuentran vestigios de esta familia y restos de propiedades de Rogelio García Yáñez, por parte materna, quien donó en la II República Española, para el cementerio, como testimonio a la colectividad.

Sancho y el que esto suscribe, pudieron enterarse de datos recogidos por Dell´Acquila, de que era hijo de Manuel Estévez Gil, juez o escribano, y dueño de tierras y de una cómoda posición económica. Casado con Generosa Yáñez Reza, padres de nueve hijos, cuatro en Argentina, tal como relata la sobrina Nidia Estévez de Recalde Cuestas, de la casa paterna de Freás de Eirás, que contaba con una importante biblioteca y un buen número de obras de arte, además de contar, próximo a él, con el Monasterio de Celanova, importante Centro Cultural de aquellos tiempos.

Odilo Estévez Yáñez, emigra a la Argentina, a la llamada de su hermano mayor con 14 años en 1.884, quizás buscando la tierra prometida, siendo recibido por su hermano mayor en el Puerto Metropolitano. Se establece en principio en Colón y Entre Ríos dedicándose a trabajar en lo que encuentra, después en el molino “yerbetero” de Macías hasta alcanzar algún dinerito para pasar a vivir a Rosario (Argentina), donde fundará en 1.905  “ yerba Paraguaya”, asociándose y creando la firma “ Estévez y Cía”, siendo su hermano Emilio su apoderado.

La explotación de “Yerba Mate”, fue una consecuencia de la intuición de nuestro honorable Estévez Yáñez, con el descubrimiento del consumo interno de la misma que importaba del Paraguay, gracias a los ahorros obtenidos para la compra del molino de Macías. Fueron tiempos muy difíciles inicialmente para Odilo Estévez Yáñez, pero muy bien aprovechados llegando a asociarse con Carlos y Arturo Escala y con Ángel Muzzio y Humberto Guerzoni, después en 1.906. Por aquél entonces lanzó al mercado “Pan de Azúcar”, “El Mirlo” y otros cómo “Tamaduá”, “Jaguareté”, “Iberá” y “Tacuru”. Ya en Rosario, la “yerbetera” paraguaya, la vendía en sus establecimientos en coquetas latitas amarillas y verdes con el nombre de “yerba 43”.

La trayectoria particular de Odilo Estévez, como hombre de negocios en Rosario está servida y la cuenta un elemento explicitado en el afianzamiento del nivel económico del grupo de notables, entre los que se encuentra él, quien, como dice Sancho, paulatinamente comenzó a cerrar filas y a perfilarse en el espacio público de la élite de Rosario a imagen y semejanza de la burguesía de los siglos XIX y XX respectivamente.

El honorable Estévez Yáñez supo conjugar la actividad comercial e industrial de “yerba mate” con la compra de tierras para la explotación agropecuaria, actividad que ocupó hasta los últimos años de su vida. Odilo Estévez Yáñez, encontró su perfecto lugar en el entramado social de Rosario (Argentina), donde la importante presencia emigratoria trastocaba y significaba las posiciones sociales, al contraer matrimonio con Firma Mayor, nacida precisamente en Rosario, el 2 de Febrero de 1.874.

Con 30 años, contrae  matrimonio con la tercera hija de una familia de 8 hermanos,  que habitaban una opulenta casona en el Saladillo, cuyo padre era dueño de un taller de cerrajería artística, situado frente al teatro “La Comedia”.

A mediados del siglo XX, ya eran dueños de una de las más importantes fortunas de la ciudad; en 1.921 los hijos de Melitón de Ibarlucea, cuyo padre fuera presidente del Consejo Ejecutivo, venden al matrimonio Estévez y Mayor, una casona situada frente a la plaza “25 de Mayo”, en pleno centro de la ciudad, Santa Fé,748. Adquirida la propiedad, el matrimonio inicia la consiguiente reforma respetando el frente de mármol  importado expresamente de Italia; poco después adquieren otras mansiones, etc.

Entonces, para satisfacer la demanda de la clase adinerada, se abren casas de subasta de obras de arte, y los vaivenes de la política hace que algunos se vean obligados a deshacerse de opulentos bienes, por lo que, los Estévez, logran adquirir la colección de Victoria Ocampo, que actualmente se exhibe en el Museo de Arte Decorativo Estévez.

Continuara…

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